Cómo funciona FLAMES
Escribe los dos nombres y tacha las letras que comparten, una por una. Si los dos tienen una A, tacha una A en cada uno. Cuenta las letras que sobran y avanza ese número de pasos por la palabra F-L-A-M-E-S. Tacha la letra en la que caigas y vuelve a contar desde la siguiente. La última letra que queda es el resultado.
FLAMES viene del inglés: Friends (amigos), Love (amor), Affection (cariño), Marriage (matrimonio), Enemies (enemigos) y Siblings (hermanos). Las letras se quedan en inglés porque así se juega en todo el mundo.
¿Prefieres un porcentaje? Prueba la calculadora del amor.
Qué significa tu resultado
FLAMES da una de seis palabras, y cada una es una etiqueta divertida, no un pronóstico. Amigos, amor, cariño, matrimonio, enemigos o hermanos depende solo de cuántas letras quedan después de tachar las que comparten sus nombres. Cambia un apodo o añade un segundo nombre y el resultado también cambia, y en eso está la mitad de la gracia.
Cómo se ve FLAMES
FLAMES es un clásico de colegio en muchos países y es especialmente querido en la India y en Filipinas, donde generaciones de estudiantes lo han jugado en las últimas páginas del cuaderno. En el mundo hispano es menos conocido que deshojar la margarita, pero funciona igual de bien: solo hace falta papel y lápiz. Hoy es sobre todo nostalgia: se juega para reírse, recordar el colegio o bromear con un amigo.
Cómo puede ayudarte
Úsalo para romper el hielo en una fiesta o una comida familiar: prueben todas las parejas de la mesa y vean a quién le toca hermanos o enemigos. También es una forma suave de bromear con un amigo sobre la persona que le gusta sin decir nada serio. Mantenlo ligero: la gracia está en contar, no en el veredicto.
Una nota sincera
FLAMES es puro azar disfrazado de juego. Enemigos no dice nada de una amistad real, y matrimonio no significa que tengan que empezar a planear una boda.